2/8/09

El hombre que está solo y espera


Al viejo que vive frente a mi casa, lo jubilaron. Hombre de trabajo, educado para el trabajo. Al verse "sin hacer nada", decidió alquilarle la cochera a otro vecino y ponerse a vender churros. Él mismo los preparaba y vendía. A las 7 de la mañana, ya lo veías preparado para el día. Estaba contento. Diversificó su producción y a los churros le agregó bolitas de fraile, el relleno de dulce de leche o crema pastelera, torta fritas, rosquitas, pendorchos, pastelitos de hojaldre, era el terror de Colmillot. Todo frito en grasa de cerdo. La plata que fue ganando, la fue reinvirtiendo en máquinas para producir a mayor escala. La clientela se había espandido a los almacenes de la zona que le compraban para la reventa. Lo hacía todo él solo, y la mujer lo ayudaba en la caja los sábados y domingos. De todos lados venían preguntando: ¿Dónde está el hombre de los churros? - Allá a mitad de cuadra. No tenía cartel, nada. Todo era boca a boca. A los dos meses, usando el teléfono de la casa y con la ayuda de un nieto tenía delivery los fines de semana.
Un día llegó la inspección, le dieron una prorroga para que habilitara el local. Presentó los papeles y las condiciones que le pedían, pero lo cerraron. Le pusieron una faja que le auguraba multas y cárcel si volvía a abrirlo.
Un luchador de toda la vida, se arremangó y con una canasta se fue hasta la parada de colectivos para vender, pero ya no era lo mismo. Tuvo que vender las máquinas que había comprado, y le ganaron.
Ahora, a la tarde, se sienta en la puerta de la casa cuando el sol pega lindo. Yo lo saludo, pero ya no sonrie como antes. Está jubilado.

Hoy leo en la tapa del diario que un tipo con varios millones de dólares de patrimonio, dice: "El Estado es un predador insaciable". Este hombre que dice eso, representa a un sector que recibió 21.700 millones de pesos en subsidios, y no sé por qué, me acordé del viejo que vive frente a mi casa. Pienso que tal vez tenga razón este hombre que viste bien, que vive bien, que tiene un patrimonio de varios millones. Tal vez el Estado sea un predador, lástima que se deprede a la mayoría para darle a una minoría que además tiene un patrimonio de varios millones.

1 comentario:

El Repúblico Javier dijo...

Bueno, tu vecino es egoista, es insasciable ¡¿Cuanto más se va a empeñar en vivir?!
Sería bueno que Biolcatti intente consensuar con él sobre el rol del estado, a lo mejor tu vecino a Biolactti le explica sus argumentos incrustandole su puño en la bocota.

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