
Estos dirigentes de diseño cuando se corren del libreto: "me levante a juntar un papel y una señora me felicitó"; "salgo a la calle y la gente me pide que hagamos algo por la seguridad", etc. le dan un dolor de cabeza a todos sus equipos: asesor de imagen, encuestadores, guionistas, psicólogos, publicistas, fotógrafos, porque los dejan en situaciones imposibles de solucionar.
Es llamativo que cada vez que hablan sin guión no puedan recurrir al sentido común. ¿Siempre tienen que decir una guarrada? sobretodo porque después deben retractarse y gastar miles de pesos para pagar los espacios mediáticos donde resaltan la "buena" actitud del candidato que se retractó, tapando con toneladas de palabras, las burradas, los agravios, los lapsus y todo lo que les sale por la boca, cuando se olvidan que ellos no piensan sino que dicen lo que les escriben.
Que triste es pensar que alguien puede votarlos, a pesar de sus discursos xenófogos, agresivos, machistas, despectivos y sobre todo completamente artificiales. Qué mal debe andar el radicalismo para tener que aliarse con semejante enjendro. Casi como River.
Sigan insultando, que los votos siguen llegando.




