
Que lindo es encontrarse con algo que no se busca. El de la Foto es Alfredo Fraschini, profesor de latín y griego, Dr. en literatura Argentina, Mi profesor de latín, griego, historia del arte y aquel con el que aprendí que la práctica docente era un poco más que transmitir contenidos. Sus clases, todas, fueron magistrales, comenzaba siempre analizando el verbo, la estructura oracional de Latín o el Griego clásico, y terminaba dándonos una lección de cultura, historia, arte, música, su otra gran pasión, y peronismo.
Siempre me pregunté cómo podía alguien jamás perder el hilo de una clase tan abierta. Como decía anteriormente, sus clases siempre comenzaban con el desarrollo de un tema lingüístico, pero rápidamente comenzaba el viaje. Dijera lo que dijera, la clase siempre terminaba cerrando el tema con que se había iniciado. Pero, en medio, había ligado a Catulo con Manzi, a Horacio o Virgilio con Discépolo, con Cadícamo, con Fray Luis, con la historia, con el arte, con la vida. El emperador Adriano era una obseción que aparecía en cualquier momento.
Pero cuando hablaba de la cultura argentina, del peronismo, de kusch, de Jauretche, era glorioso. Fraschini, tiene tanta cultura que podía ir de Roma a Boedo, de Catulo a Manzi, con una naturalidad y una línea de pensamiento increíble.
Cuando Terminamos Latín IV, la ceremonia consistía en llevar una botella de vino: El vino de Horacio, y despedirnos escuchándolo hablar, cantar unos tangos y compartir un buen vaso de vino!
Hoy, entré en el sitio de elortiba.org y me encuentro con una extensa entrevista sobre el tango, su gran pasión junto a la cultura clásica.
algunos fragmento: la nota completa aquí
Los cambios políticos tuvieron alguna influencia que haya marcado etapas en el tango?
-Con los grandes cambios, sí. No se refleja en lo coyuntural pero por ejemplo el peronismo dio un giro fuertísimo en el tango. Con el primer gobierno de Juan Domingo Perón hay una fuerte merma en la producción literaria del tango como los que veníamos hablando, denunciando situaciones de miseria o crisis de valores sociales, y se perfecciona la estética musical. Esto se vio especialmente en la década del ’50. Esta es la época de Aníbal Troilo y Astor Piazzola. Siguen los tangos sobre cornudos y desamores, pero como era una época de progreso entonces lo musical registra ese cambio con un avance en ese aspecto.
-Por supuesto, por ejemplo “Fumando espero” cambió a “Fumando un puro, me cago en Aramburu”, obviamente luego del derrocamiento de Perón en el ’55. En esa época se revalorizaron viejos tangos como los de Discépolo, porque fuimos nuevamente a una década infame, más larga, que más que una situación de miseria denuncia una tergiversación de valores.
Hubieron tangos peronistas como “Se acabó la misiadura” que recitaba “al Casino Mar del Plata ahora va hasta el zapatero” que habla de la conquista de los gremios con los hoteles en los lugares turísticos. También milongas como “La Descamisada”. El tango “Cero al as” habla del peronismo del ’45, que canta (y entona): “Argentino de mi patria, patria libre y corona de gloriosa tradición. Argentino levantemos nuestros brazos y marchemos paso a paso, tras el coronel Perón”.
Se llegaron a grabar o sólo la voz popular que le cambiaba la letra?
-Creo que no se llegó a grabar ninguno. Se cantaban en la calle, en los barrios, en todas partes. Cero al as es un ejemplo. El tango “El sueño del pibe”, que dice “golpearon la puerta de la humilde casa” que habla de un chico que lo van a probar en un club y lo cantó Maradona, se lo modificó por “la voz de Juan Pueblo, muy clara se oyó” y habla de Perón y del ’45.

Que bueno es tener noticias de Alfredo, y en una entrevista tan linda. Salud, maestro!!!!!!














