8/10/10

¿De qué vale un premio Nobel?


El premio Nobel tiene una larga tradición y muchas controversias. Siempre se han discutido sus otorgaciones, pero en Literatura sobre todo es un premio que perdió todo su valor, cuando Jean Paul Sartre lo rechazó.

Un gran escritor español Jorge Semprún le realizó una entrevista al filósofo y escritor francés:

J.S.Ahora, con su permiso, quisiéramos volver a una cuestión personal. Hace un año, y se trata de un caso único, con el de Bernard Shaw, en la historia de la literatura, usted rechazó el premio Nobel que le había sido atribuido. ¿Cuáles fueron sus razones?

J.-P.S. –Son razones de dos tipos. Unas, de tipo subjetivo, y otras de tipo objetivo. La razón subjetiva se desprende de mi concepción del intelectual, del escritor, que tiene que ser un realista crítico, y rechazar toda institucionalización de su función. Un intelectual ministro, por ejemplo, me parece algo cómico. Un ministro de la cultura sólo puede ser un funcionario. Pienso que no hacen falta ministros de la cultura, pero si hicieran falta, que sean funcionarios con una sólida cultura, y no novelistas, por ejemplo. Considero que el premio Nobel es una especie de ministerio, de ministerio espiritual, si se quiere. Si a uno le dan el premio Nobel, firma uno los manifiestos como premio Nobel, las gentes dicen: nos hace falta la firma de fulano, porque es premio Nobel. Todo eso, para mí, es lo contrario de la literatura. Diría incluso que si la literatura se institucionaliza, pues bien, forzosamente muere. Esa es la razón que yo llamaría subjetiva. La razón objetiva es otra. Consiste en que tal vez pueda aceptarse un premio internacional, pero sólo si lo es realmente. Es decir, si en una situación de tensión Este-Oeste, se atribuye tanto al Este como al Oeste, en función únicamente del valor de los escritores. Así ocurre con los premios Nobel científicos. Los premios Nobel científicos se atribuyen a rusos, a americanos, a checos, a hombres de cualquier país. Es un premio que sólo tiene en cuenta el aporte científico de tal o cual individuo. Pero, en literatura, no ocurre así. Sólo ha habido un premio soviético. Se trata de un gran escritor, Pasternak, que merecía ese premio desde hace veinte años. Pero, ¿cuándo se le da? En el preciso momento en que se quería crear dificultades al gobierno de su país. Se trata aquí, y así lo ha entendido todo el mundo, de una maniobra. No acuso a ningún miembro de la Academia Sueca de haber hecho una maniobra: son cosas que se producen casi objetivamente, ¿no es cierto? Pero considero que no es posible aceptar un premio que no es verdaderamente internacional, que es un premio del Oeste.

J.S.¿Porqué piensa usted que le fue atribuido ese premio Nobel?

J.-P.S. –Me fue atribuido porque soy de izquierda, pero soy al mismo tiempo un pequeño burgués del Oeste. Por consiguiente, se creaba la impresión de que el premio se daba a un hombre de izquierda, pero se daba al mismo tiempo a un pequeño burgués. ¿Por qué no se me dio ese premio durante la guerra de Argelia? Ya tenía bastante edad para recibirlo, mientras luchaba, junto a mis compañeros intelectuales, por la independencia de Argelia, contra el colonialismo. Pienso que, a pesar de mis principios, si se me hubiera dado en aquel momento, lo habría aceptado. Si se hubiera dado a alguno de los intelectuales que luchábamos por la independencia de Argelia, habría considerado oportuno aceptarlo, porque ello hubiera manifestado el apoyo de la opinión pública a la lucha por la independencia argelina. link


Jorge Semprún realizó la entrevista en 1965, un año despúes del rechazó del premio. En Literatura se han otorgado 104 premios, 76 de esos premios fueron entregados a escritores Europeos: 14 franceses, 9 alemanes, 9 ingleses, 6 italianos, 6 suecos, etc.

El premio nobel a Mario Varga Llosa le es otorgado por la novela La ciudad y los perros, de 1962. Sí, es verdad; por la novela que publicó hace cuarenta y ocho años, cuando el escritor peruano apoyaba la revolución cubana, estaba contra el imperialismo y era considerado un escritor de "izquierda" (si es que existe algo así).
Qué irónico que le otorguen un premio por una de sus mejores novelas escrita en un momento de su vida, completamente distinto. Es claramente una maniobra, como decía Sartre, entregarle el premio a un escritor latinoamericano que obviamente está en contra de los procesos históricos que vive la región. Entregarle un premio a un escritor de la derecha liberal, a días del intento de golpe de estado y magnicidio, de un mandatario de la región que está en las antípodas de Vargas Llosa.

Las Abuelas de Plaza de Mayo no necesitan un premio Nobel. Su lucha es más profunda, más auténtica y con más apoyo popular.

Los verdaderos premios los otorga el pueblo con su memoria.

6 comentarios:

Daniel Mancuso dijo...

excelente, abrazo

amateurista dijo...

si les hubiera tocado a las abuelas hubieran dicho que es un premiazo

Gonzalo Agustin Sueiro dijo...

por lo menos, yo no. y a pesar de la ilusión que las Abuelas tenían sobre el premio, yo creo que es mejor que no lo hayan recibido, significa que su lucha sigue siendo significativa ante el poder.

Anónimo dijo...

Gonzalo, te pregunto de buena leche, por qué decís que fue por ese libro en particular? En la página de los nobel dice que fue "Por su cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota".
No se hace mención a ningún libro en particular. Saludos

Martin dijo...

En lo personal creo que las abuelas siempre exigieron justicia por una perdida gravisima, pero no hicieron nada por la paz.

Aunque algunos se enojen, la paz en nuestro pais vino sola, el pueblo no hizo absolutamente nada.

Porque digo esto?.

Simple:

El mismo pueblo que hoy condena la dictadura es le mismo que años atras la pedia a gritos, con la ayudita de grupos económicos, empresarios, gremialistas, sindicalistas, sectores oligarquicos, universitarios y politicos.

Cuando la dictadura ya no tenia guita porque se la fumaron toda y esos grupos les soltaron la mano, solo les quedaba una sola cosa por hacer.... entregar el gobierno al pueblo.

Ergo, las madres y abuelas piden y siguen pidiendo justicia, algunas se acomodaron económicamente y otras hasta hablan de toman el palacio de tribunales.

Por eso creo que no se merecian dicho premio.

Igualmente debemos difenciar a una Sra como Carlotto de otra como Bonanfini, no?

Saludos

asombro dijo...

claro Martín, vos quedate tranquilo como las madres, abuelas y el pueblo que no hicieron nada y la paz viene sola, ni siquiera hace falta llamarla

mientras tanto hay que acomodarse economicamente para esperar,más cómodo/a, a que llegue la justicia que tarda pero llega, no como Hebe que quiere ir a sacarla de tribunales a la fuerza.

Por otra parte, me parece todo un acierto rescatar esta entrevista . Gran aporte de Sartre a la cuestión siempre relativa del valor de este premio y de su uso político.
Saludos

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